Lo estamos viendo día a día, cada vez mas entrenadores de referencia insisten en la importancia de la buena gestión de un Equipo deportivo para la obtención de buenos resultados.
En primer lugar creo que se ha desvirtuado la palabra "equipo", interpretándola como pertenencia o afinidad hacia un club, colores, escudo,..... Pero realmente cuando hablamos de "equipo" hablamos de un "grupo de personas organizado para un servicio determinado o para alcanzar un objetivo común. En los deportistas, un equipo es un grupo que busca el triunfo en medio de una competencia". Esta podría ser una definición de las muchas que podemos encontrar, pero todas ellas con las mismas características en común.
Lo que realmente debemos plantearnos y reflexionar en mayor profundidad es si sabemos dirigir equipo de personas, ya sea en un ámbito deportivo o profesional. ¿Sabemos o nos han enseñado cuales son los componentes básicos de la gestión de grupos de trabajo?. En definitiva, ¿sabemos lo que es liderar y motivar equipos?.
Pienso que cada vez más, tanto los cursos organizados para la formación de entrenadores, como en la conciencia de los directivos de los clubes, se debe ir tomado partido de la importancia de estos temas y se debería profundizar en su aprendizaje, como lo hacen en cuestiones técnicas y tácticas. Un conocimiento más integral y global del funcionamiento de los equipos, junto con una buena formación técnica nos hace mejores profesionales, nos enriquece y por extensión logramos formar y desarrollar personas mucho más preparadas, capaces de dar lo mejor de si y de superar la adversidad, capaces de alcanzar resultados individuales y grupales superiores. Las nuevas tendencias tanto en la empresa como en el deporte profesional giran alrededor de la construcción y desarrollo de verdaderos equipos de trabajo, de su dirección y liderazgo, por lo que aquel club o empresa que comience a trabajar sobre ello evolucionará con mayor rapidez hacia una estructura de gestión moderna y exitosa . Cada día mas estudios demuestran que el mayor éxito individual y colectivo no viene dado, en un porcentaje alto de casos, por ser o poseer a los mejores deportistas o trabajadores, sino por ser los mejores liderados, dirigidos y motivados.
En la mayoría de las veces hablamos de liderar y motivar equipos deportivos desconociendo la teoría que desarrollan estos términos. Nos preguntamos en otras ocasiones que es lo que tenemos que hacer para motivar a nuestros jugadores, y sin embargo nadie nos ha hablado ni enseñado la teoría de la motivación. Nos centramos en aspectos deportivos y olvidamos preguntar a los deportistas si personalmente están bien, si tienen problemas en casa, si van bien en los estudios,....siendo temas fundamentales y básicos que pueden estar bloqueando el desarrollo de otra actividad. Desconocemos que si alguno de estos parámetros no funcionan, por mucho empeño que pongamos en nuestros entrenamientos, que estos sean entretenidos y que los jugadores estén motivados, no lo conseguiremos.
También hemos oído hablar de la importancia de liderar. El liderazgo también tiene un desarrollo teórico, algunas personas lideran de manera innata aplicando en su forma de actuar los conceptos básicos, pero otros no tenemos esa capacidad y tenemos que aprender cuales son sus principios. Sin querer hacer una disección ya que sería largo de explicar y, haciendo referencia a un artículo del profesor Cubeiro en el que hablaba sobre liderazgo, este ensalzaba la importancia del liderazgo y su impacto que tiene para la atracción, fidelización, compromiso y desarrollo del talento,además de incidir sobre los 9 vectores del liderazgo: Estrategia, Reto, Impulso, Equipo, Clima, Dinamismo, Optimismo, Ilusión y Desarrollo.
En definitiva un mundo complejo pero muy apasionante que habrá que tener en cuenta en los nuevos modelos de gestionar clubes y empresas.
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viernes, 10 de junio de 2011
martes, 9 de noviembre de 2010
¿EN QUE CONSISTE EL LIDERAZGO?
Leyendo la entrevista que realizó Juan José Millás a Felipe González, publicada el pasado domingo en el suplemento de El País, me interesó de manera especial esta pregunta y su posterior respuesta de la cual extracto su parte principal.
"¿Cuál es el misterio del liderazgo en general, no solo en política? Hay algunas características fundamentales: Una, no puede ser líder quien no tiene capacidad, y/o sensibilidad, para hacerse cargo del estado de ánimo de los otros. Si no te haces cargo del estado de ánimo del otro, el otro no te siente próximo, siente que no lo comprendes y no te acepta como líder. Dos: no hay liderazgo si no cambias el estado de ánimo de los demás, de negativo a positivo o de positivo a más positivo, lo que comporta creer de verdad en el proyecto que ofreces, creer de la manera menos mercenaria posible porque te da más fuerza. Y la capacidad de transmitir ese proyecto como un proyecto que enganche a los demás, que comprometa a los demás cambiándoles ese estado de ánimo del que previamente te has hecho cargo. Pero tiene que ser un proyecto que le permita a la gente pensar que, aunque le pidas esfuerzos, ese esfuerzo tiene sentido, y le convence quien se lo pide porque ve que se lo cree. Y se lo cree de manera no mercenaria. Pero uno tiene que creer en lo que está haciendo. Por ejemplo, aquí se está haciendo sustancialmente lo que se tiene que hacer, aunque discrepo en algunas cosas. Al mismo tiempo, no se cree que lo que se está haciendo es lo que nos gustaría hacer, porque es el señor mercado el que lo impone. Por tanto, nos estamos sacrificando porque hay algo que no tenemos más remedio que hacer. Eso, hasta te lo pueden agradecer, pero no da suficiente credibilidad al liderazgo. Por eso creo que hay una crisis de credibilidad. La sociedad se ha complejizado mucho, pero el arte de gobernar es algo más que la administración de las cosas. Es la capacidad de hacer de una sociedad plural en las ideas, diversa en los sentimientos de identidad, y contradictoria en los intereses, un proyecto común que interese a todos en mayor o en menor medida. Ese es el arte de gobernar el espacio público que compartimos. Gobernamos la complejidad, pero además gobernamos, hipotecados por esa complejidad, sin un proyecto que enganche al conjunto de los ciudadanos".
"¿Cuál es el misterio del liderazgo en general, no solo en política? Hay algunas características fundamentales: Una, no puede ser líder quien no tiene capacidad, y/o sensibilidad, para hacerse cargo del estado de ánimo de los otros. Si no te haces cargo del estado de ánimo del otro, el otro no te siente próximo, siente que no lo comprendes y no te acepta como líder. Dos: no hay liderazgo si no cambias el estado de ánimo de los demás, de negativo a positivo o de positivo a más positivo, lo que comporta creer de verdad en el proyecto que ofreces, creer de la manera menos mercenaria posible porque te da más fuerza. Y la capacidad de transmitir ese proyecto como un proyecto que enganche a los demás, que comprometa a los demás cambiándoles ese estado de ánimo del que previamente te has hecho cargo. Pero tiene que ser un proyecto que le permita a la gente pensar que, aunque le pidas esfuerzos, ese esfuerzo tiene sentido, y le convence quien se lo pide porque ve que se lo cree. Y se lo cree de manera no mercenaria. Pero uno tiene que creer en lo que está haciendo. Por ejemplo, aquí se está haciendo sustancialmente lo que se tiene que hacer, aunque discrepo en algunas cosas. Al mismo tiempo, no se cree que lo que se está haciendo es lo que nos gustaría hacer, porque es el señor mercado el que lo impone. Por tanto, nos estamos sacrificando porque hay algo que no tenemos más remedio que hacer. Eso, hasta te lo pueden agradecer, pero no da suficiente credibilidad al liderazgo. Por eso creo que hay una crisis de credibilidad. La sociedad se ha complejizado mucho, pero el arte de gobernar es algo más que la administración de las cosas. Es la capacidad de hacer de una sociedad plural en las ideas, diversa en los sentimientos de identidad, y contradictoria en los intereses, un proyecto común que interese a todos en mayor o en menor medida. Ese es el arte de gobernar el espacio público que compartimos. Gobernamos la complejidad, pero además gobernamos, hipotecados por esa complejidad, sin un proyecto que enganche al conjunto de los ciudadanos".
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